¿Cómo preparar la carne de conejo tierna y jugosa al estilo de nuestras abuelas?

  • Las recetas de la abuela se preparan con pocos ingredientes, son sencillas y tienen un sabor que nos recuerda a las comidas familiares.
  • La carne de conejo forma parte de la cocina tradicional y la puedes preparar al horno, al ajillo o guisada.

El conejo al horno, el guisado y el conejo al ajillo de toda la vida son platos de la cocina casera de nuestras abuelas. Sí, sabemos que cada familia tiene su manera de prepararlos, pero hay algunos trucos para conseguir una carne tierna, jugosa y con mucho sabor.

Recetas de carne de conejo al estilo de la abuela

La cocina tradicional nos sigue demostrando que no hacen falta muchos ingredientes para sacarle partido a la carne de conejo. Con aceite de oliva, ajo, vino, verduras y hierbas aromáticas podemos preparar platos con mucho sabor.

 

Además, la carne de conejo es una carne versátil que se adapta muy bien a distintas técnicas. Por ejemplo, al horno con su guarnición de verduras y patatas. Los cortes pequeños se preparan rápidamente a la plancha o a la parrilla. Para los guisos, una cocción lenta ayuda a conseguir una textura tierna.

 

Si te apetece recuperar el sabor de la cocina casera, empieza por estas tres recetas de toda la vida con carne de conejo.

Conejo al horno: receta de la abuela

Receta de carne de conejo al horno
Las recetas de carne de conejo al estilo de las abuelas son un plato lleno de sabor y nostalgia.

La carne de conejo al horno tiene mucho sabor, y la puedes acompañar con una guarnición de verduras y hierbas aromáticas. Estos son los ingredientes para cuatro personas:

 

  • 800 gramos de carne de conejo troceado
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • 2 zanahorias grandes
  • 1 rama de romero
  • 1 rama de tomillo
  • Sal y pimienta negra molida

Cómo preparar conejo al horno:

  1. Uno de los grandes secretos de las abuelas es dejar marinar las piezas de carne de conejo en la nevera, desde la noche anterior con aceite de oliva, ajo, romero y tomillo.
  2. Añade aceite a una sartén y dora la carne de conejo 2 minutos por cada lado.
  3. Pasa la carne de conejo a la fuente para el horno. En el mismo aceite donde se ha dorado previamente la carne, añade la cebolla, el ajo y las zanahorias, todo picado en rodajas finitas.
  4. Vierte el sofrito sobre la carne de conejo, salpimienta al gusto y añade la rama de romero y de tomillo, aunque puedes utilizar las especias que más os gusten en casa.
  5. Hornea la carne entre 150ºC y 180ºC durante una hora. Dale la vuelta varias veces durante la cocción para que se dore de manera uniforme.
  6. Al terminar de hornear, y solo si quieres potenciar el sabor, añade un chorrito de limón por encima.

Conejo al ajillo, receta de toda la vida

Conejo al ajillo, receta de la abuela
La carne de conejo al ajillo es una de esas recetas tradicionales de toda la vida que no puede faltar en tu repertorio.

La receta de carne de conejo al ajillo es uno de los mayores tesoros de nuestra gastronomía. En este caso, el secreto para que no quede seco es dorar bien la carne y controlar el fuego al cocinar el ajo.

 

Necesitas estos ingredientes para 4 personas:

 

  • 1,5 kilos de carne de conejo troceada
  • 6 dientes de ajo
  • 1 pimiento choricero
  • 12 almendras
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 rama de perejil
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta negra molida

Cómo hacer conejo al ajillo

  1. Trocea la carne de conejo y salpimienta al gusto.
  2. Pon a calentar una cazuela con cinco cucharadas de aceite de oliva para dorar los ajos durante 3 o 4 minutos. Resérvalos al terminar.
  3. Repite con el pimiento choricero durante 1 minuto y resérvalo junto a los ajos.
  4. Cocina la carne de conejo troceada, unos 4 minutos por cada lado. Es importante que no la cocines durante más tiempo para que la carne quede jugosa.
  5. Mezcla en un mortero los ajos pelados, el pimiento choricero troceado sin pepitas, perejil picado y un vaso de vino. Remueve bien y vierte la mezcla sobre la carne de conejo.
  6. Deja que reduzca a fuego lento durante 5 minutos y ya está listo para disfrutar del conejo al ajillo, una receta de toda la vida.

Conejo guisado tradicional a fuego lento

Conejo al ajillo, receta de la abuela
La carne de conejo al ajillo es una de esas recetas tradicionales de toda la vida que no puede faltar en tu repertorio.

Otro de los secretos de la cocina de nuestras abuelas era cocinar a fuego lento y sin ninguna prisa. Para cocinar conejo guisado tradicional, lo más importante es respetar los tiempos de cocción.

 

Estos son los ingredientes necesarios para preparar un guiso tradicional de carne de conejo para 4 personas:

 

  • 1 kilo de conejo troceado
  • Sal y pimienta negra molida
  • 2 dientes de ajo
  • 125 gramos de cebolla
  • 100 gramos de pimiento rojo
  • 75 gramos de pimiento verde
  • 25 gramos de aceite de oliva
  • 50 gramos de tomate natural triturado
  • 75 ml de vino blanco
  • 300 ml de caldo de verduras
  • 300 gramos de patatas

Carne de conejo guisada tradicional paso a paso

  1. Trocea y salpimienta la carne de conejo. Luego, pica cebolla, ajo y pimiento.
  2. Dora la carne de conejo 2 minutos por cada lado en una sartén hasta que quede doradita. Reserva en una fuente o plato hondo.
  3. Sofríe los ajos y la cebolla durante 5 minutos con una pizca de sal. Después, añade los pimientos también y remueve durante otros 5 minutos.
  4. Añade el tomate triturado y mezcla bien. Después, incorpora el vino, remueve durante 2 minutos, echa el caldo de verduras y mezcla bien otros 2 minutos.
  5. Cuando tengas listo el sofrito, añade la carne de conejo con los jugos que ha soltado. Cocínalo durante 25 minutos a fuego medio-bajo.
  6. Mientras tanto, chasca las patatas, añádelas a la olla y deja que se cocinen bien durante 15 minutos para que la salsa tenga mucho más cuerpo.

Para que el guiso quede más sabroso, deja reposar el conejo unos minutos antes de servirlo. Así, la salsa se asienta mejor y los sabores quedan más integrados.

Las recetas de nuestras abuelas eran especiales porque le ponían cariño y amor a los platos que después compartíamos en familia. En realidad, puedes volver a ellas en cualquier momento con estos trucos, ingredientes mediterráneos y una cocción sin prisa.

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